Por: Julio González / Un Viandante
Después de recorrer la evolución del motoconcho en estos últimos 25 años —desde su explosión como solución de transporte hasta su consolidación como fuerza de choque electoral—, queda una pregunta flotando en el humo del mofler: ¿Estamos condenados a este caos? La respuesta es tan compleja como un nudo de motores en la intersección de la Máximo Gómez con 27 de febrero.
El muro de la voluntad política
La solución al problema del motoconcho no es
técnica, es política. Otros países han logrado formalizar el transporte
en dos ruedas mediante registros biométricos estrictos, rutas alimentadoras
organizadas y, sobre todo, la aplicación de la ley sin mirar colores
partidarios.
Mientras en la República Dominicana el "voto del motorista" pesa más que el cumplimiento de la Ley 63-17, en otras latitudes la historia es distinta:
- Ruanda: Es
el referente global. Han logrado una formalización total mediante el uso
de chalecos numerados, cascos obligatorios para ambos ocupantes y el uso
de taxímetros digitales que estandarizan el cobro.
- Tailandia: En
Bangkok, los mototaxis no son entes aislados, sino que operan desde
paradas oficiales llamadas "Wins",
con conductores identificados y tarifas fijas publicadas en carteles.
- Brasil:
Logró elevar el oficio a nivel profesional con la Ley Federal 12.009,
exigiendo cursos de formación especializados y equipos de protección
técnica (como las barras "mata-cachorro").
En nuestro país, sin embargo, el político de turno ve en el motoconchista a una "masa rabiosa" que debe ser aplacada con cenas y bonos, en lugar de ciudadanos que deben ser educados y regulados. El ciclo no se romperá porque el "eterno comodín" es demasiado útil para soltarlo.
La clase media: De la queja a la exigencia
La clase media y alta tiene su cuota de
responsabilidad. No basta con quejarse de las "fieras motorizadas"
detrás de un cristal. La solución estructural pasa por exigir, con la misma
fuerza que se exige estabilidad económica, un sistema de transporte masivo
digno.
El motoconcho existe porque el Estado cayó. Si el Metro, el Teleférico y los corredores de guaguas llegaran de manera eficiente a cada rincón —como sucede en los modelos de integración urbana de Indonesia o Perú—, el motoconcho dejaría de ser una necesidad vital para convertirse en lo que debería ser: un transporte complementario y organizado. La "fiera" solo se doma con institucionalidad, no con resentimiento.
Hacia una verdadera dignidad
Dignificar al motoconchista no es invitarlo a cenar una vez al año. Dignificarlo es sacarlo de la precariedad:
- Es
otorgarle un seguro de salud real que no depende de un favor
político.
- Es
exigirle el casco y el orden, porque su vida vale tanto como la de
quien va en un vehículo de lujo.
- Es
transformarlo de "chiripero" en operador de transporte
con derechos y deberes claros.
El veredicto final
Tras un cuarto de siglo, el equilibrio es precario.
El motoconcho ha movido la economía de los de abajo, pero a un costo humano y
social incalculable. Nos hemos convertido en una nación que camina (o corre) al
ritmo del manubrio.
Si seguimos permitiendo que el transporte sea una moneda de cambio electoral, seguiremos atrapados en este enjambre de impunidad. La República Dominicana del futuro no se construye con elevados de concreto si debajo de ellos impera la ley de la selva. Es hora de decidir si queremos un país con orden o si seguiremos sentados a la mesa de esa "cena del miedo", esperando que el próximo choque no nos toque a nosotros.
"El cambio no empieza en el semáforo, empieza en la urna y en la exigencia ciudadana".
Nota al cierre:
https://www.elcaribe.com.do/panorama/pais/finjus-pide-declarar-de-emergencia-al-transito-y-los-motociclistas/


Soy Margarita Rodríguez quiero me de de su tiempo unos minutos para presentar el programa MOTOBEN, Transformación del motoconcho totalmente informal en ser el. MÍCRO TRANSPORTE RD TOTALMENTE FORMALIZADO MI TEL 809 9201056
ResponderBorrarExcuse me 809 910 1056
ResponderBorrarPero además de Crear una Ley Marco de Cobertura NACIONAL. Podríamos comenzar a regular ese Transporte desde los Municipios. Creo que así, su ordenamiento sería más Efectivo. Que cada Municipio, además de la Ley, cree si reglamento interno pues, Como municipio no funciona igual el Día a Día, el Municipio Fronterizo Pedernales, con 3 calles y 7 Motores ( (4 conducido por Haitianos indocumentado), no hay Semáforo que, el Municipio La Vega. Pues cada Municipio sin Violar la ley debe Resolutar según su Realidad.
ResponderBorrarFIN
Considero que, la solución y organización del caos del Motoconcho, que ya es un flagelo, debe comenzar en cada Municipio y Distrito Municipal como el Monstruo San Luis o San José de las Matas, por ejemplo que son dos grandes Municipios.
Adelante, sus artículos son sugerencias de alto valor!
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