domingo, 15 de marzo de 2026

La Atrofia de los Frentes de Masas y el Avance de la Oposición

 

Por Julio González / Un Viandante

En la celebración de los 11 años del PRM en Santiago, el discurso oficial resaltó la fortaleza de una estructura que se percibe como invencible rumbo al 2028. Sin embargo, detrás de la mística de los actos multitudinarios, existe un síntoma silencioso pero peligroso: la parálisis de los frentes de masas. Estos órganos, que deberían ser los sensores del partido en la sociedad civil, parecen haber mutado de estructuras de combate a simples células estáticas de gestión de nómina.

De la Militancia Orgánica a la Simulación Administrativa

Históricamente, los frentes de masas (maestros, abogados, agropecuarios, sector salud, etc.) han sido el puente entre el partido y los gremios. No obstante, el diagnóstico técnico actual revela una "desconexión nerviosa". En lugar de influir en la opinión pública o captar nuevas voluntades, muchos de estos frentes se han convertido en "centros sociales" donde la actividad política ha sido sustituida por la burocracia.

Esta situación responde a una técnica de control identificada por Chomsky: la estrategia de la distracción. Al mantener a los dirigentes sectoriales ocupados en tareas administrativas o métricas de vanidad (vanity metrics), se anula su capacidad de debate intelectual y su rol como actores políticos reales.

El "Lloro" como Válvula de Escape

Un fenómeno curioso que ocurre en las reuniones de estos organismos es la transformación de los espacios de trabajo en "muros de las lamentaciones". La cúpula permite el "pataleo" o la queja constante porque funciona como una catarsis controlada. El dirigente se desahoga por la falta de recursos o espacios, pero sale de la reunión con la presión interna reducida, manteniendo una "unidad" por puro agotamiento emocional en lugar de por convicción estratégica.

La Oposición y el Vacío de Poder Sectorial

Mientras el PRM gestiona el silencio de sus cuadros, la oposición —liderada por un estratega de largo aliento como el Dr. Leonel Fernández y la Fuerza del Pueblo— apuesta a llenar esos vacíos en los gremios y comunidades. La Fuerza del Pueblo entiende que la política se gana en el territorio y en la representación de las causas sociales.

Si los frentes de masas del PRM no recuperan su fuego y su operatividad política, el partido llegará al proceso electoral con un cuerpo robusto en apariencia, pero con un sistema nervioso atrofiado. La advertencia es clara: un ejército de cuadros que solo simula trabajar no tendrá la capacidad de respuesta necesaria cuando la competencia externa arrecie en los barrios y sectores profesionales.


3 comentarios:

  1. Excelente 👌
    espero que ese artículo llegue a la cúpula del PRM.

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  2. Por lo menos yo, me siento como un general sin tropa, mi Partido del PRM y la municipalidad, mutilo ese repaldo que teníamos de muchos colegas, que hacíamos causas común en la política.

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