domingo, 8 de marzo de 2026

Convención 2026: ¿Renovación o Blindaje de la "Claque"?

 


Por Julio González / Un Viandante

El anuncio oficial de que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) renovará su dirección a todos los niveles en el año 2026 ha sido presentado como la máxima prueba de su compromiso con la alternabilidad y la democracia interna. Sin embargo, en la práctica política, este tipo de procesos pueden convertirse en una encrucijada peligrosa: ser el motor de una auténtica revitalización o funcionar como un sofisticado mecanismo de blindaje para el statu quo.

La Unidad como Barrera de Entrada

Como hemos analizado previamente, tras años en el poder administrativo y partidario, existe una tendencia natural hacia la formación de una "claque" o círculo cerrado que busca perpetuarse. En este escenario, el llamado a la "unidad" que escuchamos en Santiago podría transformarse en una barrera de entrada durante la convención.

Si el proceso se inclina hacia los "consensos dirigidos" bajo el pretexto de evitar la división, se corre el riesgo de anular la meritocracia local. Para un cuadro técnico o un dirigente medio, la unidad no debe ser un eufemismo para el inmovilismo, sino un espacio donde el trabajo territorial sea validado y no sustituido por líneas verticales impuestas desde arriba.

El Peligro de la Desesperanza en los Cuadros Medios

El mayor activo del PRM no son sus siglas, sino su estructura operativa. No obstante, si la convención de 2026 no permite un ascenso real de los liderazgos que han sostenido el partido en los momentos críticos, se profundizará el fenómeno de la "desesperanza aprendida".

Este estado psicológico ocurre cuando el dirigente siente que, sin importar su rigor técnico o capacidad de movilización, los resultados dependen de factores ajenos a su control. Un ejército de "peones" desmotivados, que perciben la convención como un simulacro para validar a los mismos nombres, es un ejército que difícilmente tendrá el entusiasmo para enfrentar los desafíos electorales que vendrán.

Advertencia Estratégica ante la Oposición

La Fuerza del Pueblo y Leonel Fernández apuestan precisamente a capitalizar este tipo de fisuras internas. Mientras el PRM pregona ser el "único garante de la alternabilidad", la oposición observa de cerca si esa renovación será cosmética o real. Una convención que deje fuera a los sectores dinámicos y técnicos por privilegiar la lealtad ciega a la cúpula, le entregaría a la oposición una narrativa poderosa: la de un partido que se ha vuelto excluyente y desconectado de su propia base social.

La convención de 2026 debe ser más que un evento logístico; debe ser el remedio contra la "desconexión nerviosa" que hoy afecta a muchos organismos del partido. De lo contrario, la tan mentada unidad será solo el nombre que se le ponga al silencio de quienes ya no esperan nada.





2 comentarios:

  1. Ese fenómeno de que una claque secuestre las posiciones de los partidos políticos de la república Dominicana es un mal ancestral, solo debe fijarse que en los 34 partidos, salvo excepciones permiten una movilidad controlada, esos partidos están secuestrado

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  2. Solo. Dios. .... Tiene. La. Solucion

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