🏍️ El motoconcho como síntoma: movilidad, pobreza y abandono estatal
Por Julio González
Un Viandante
En el debate público sobre el motoconcho, suele hablarse de caos, inseguridad y desorden. Pero rara vez se aborda lo esencial: el motoconcho no es la causa del problema, sino su síntoma. Es la respuesta espontánea —y muchas veces desesperada— de una población históricamente excluida de un sistema de transporte digno, accesible y planificado.
En barrios marginados,
zonas rurales y periferias urbanas, el motoconcho es más que un medio de
transporte: es una red de subsistencia. Su existencia revela la ausencia del
Estado en la planificación territorial, en la inversión en transporte público y
en la garantía de derechos básicos como la movilidad segura. Donde no hay rutas
de autobuses, donde las aceras son intransitables y donde el metro ni los
teleféricos llegan, aparece el motorista como única opción.
Pero esta solución informal
tiene un costo alto: vidas perdidas, accidentes diarios, inseguridad ciudadana y
una economía paralela sin regulación ni protección. El motoconcho es, en
esencia, la institucionalización del abandono.
La respuesta estatal ha
sido ambigua: por un lado, se tolera su existencia; por otro, se criminaliza su
práctica. No hay una política pública clara que reconozca su rol, que lo regule
con justicia o que lo integre a un sistema de movilidad más amplio. Tampoco hay
voluntad de invertir en transporte colectivo eficiente, accesible y
descentralizado.
La movilidad no puede
seguir siendo un privilegio de quienes viven en el centro o pueden pagar un
vehículo privado. Debe ser un derecho garantizado por el Estado, con políticas
que reduzcan la dependencia de soluciones informales y que dignifiquen a
quienes hoy sostienen, con riesgo y precariedad, el desplazamiento de millones.
Reformar el sistema de
transporte no es solo una cuestión técnica: es un acto de justicia social.
Porque mientras el motoconcho siga siendo la única opción para los más pobres,
seguirá siendo también el espejo más crudo de nuestra desigualdad.

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